SALIDA A LA HONFRÍA (POR LAURA MARÍN)

Quedamos a mediodía, de manera orientativa, ya que cada familia fue llegando cuando sus circunstancias se lo permitían. Algunos optamos por ir a La Honfría directamente en coche mientras que otros pararon unos kilómetros antes de llegar para recorrer un precioso sendero hasta el lugar del encuentro. La Honfría estaba en pleno esplendor otoñal, ya que a los cálidos marrones y amarillos de las hojas del castaño se le sumaba el rojo del fruto del acebo…todo un lujo para nuestros sentidos.
El grupo se fue haciendo más numeroso según avanzaba la mañana y recogimos castañas con tranquilidad mientras nos poníamos al día entre los que hacía más tiempo que no nos veíamos. Los más pequeños trotaban, inventaban, escalaban, se escondían y se dejaban llevar libremente por la magia del lugar. La hora de la comida transcurrió con el familiar y cálido compartir de lo que cada familia trae a la mesa. Entre empanadas, tortillas y cruce de recetas nos pasó el tiempo volando.

En definitiva, fue un día de los que no se olvidan, tanto por el sitio como por la compañía. Todo transcurrió según el “estilo Wayra” donde cada cual encuentra un espacio donde acomodarse y una sonrisa con la que conversar. Gracias Wayra, por estar ahí.
Laura Marín.